Elaboración de vino en Qvevri reconocida por la UNESCO

Explorando el antiguo arte de la vinificación georgiana y su reconocimiento mundial

La antigua tradición georgiana de elaboración de vino en Qvevri no es solo una práctica culinaria, sino un emblema cultural que ha recibido reconocimiento internacional. Este método, profundamente arraigado en la herencia de Georgia, implica el uso de singulares vasijas de barro con forma de huevo, los Qvevris, para fermentar, envejecer y almacenar el vino. En 2013, esta técnica milenaria fue celebrada a nivel mundial cuando la UNESCO la incluyó en su lista de Patrimonio Cultural Inmaterial. Este artículo profundiza en las particularidades del proceso de elaboración en Qvevri, su significado cultural y su prestigio en el escenario mundial.

La esencia de la elaboración en Qvevri

La elaboración en Qvevri es una tradición viva, que prospera especialmente en las comunidades aldeanas de Georgia. Estas comunidades son custodias de variedades de uva únicas, esenciales para este proceso vitivinícola distintivo. El Qvevri, un componente vital, es una vasija de barro con forma de huevo que cumple múltiples funciones en la producción del vino. El conocimiento para fabricar estas vasijas y las sutilezas de la elaboración del vino se transmiten tradicionalmente de generación en generación, involucrando a familias, vecinos y amigos. Este aspecto comunitario se extiende a todo el proceso, incluida la vendimia y las tareas de bodega.

Los niños en estas comunidades se inician en la tradición desde temprano, aprendiendo a cuidar la viña, prensar la uva y fabricar y cocer los Qvevris al observar a sus mayores. El proceso de elaboración en sí es meticuloso y orgánico. Comienza con el prensado de las uvas y el vertido del mosto junto con los hollejos, raspas y pepitas en el Qvevri. Esta vasija se sella y se entierra, permitiendo que el vino fermente durante cinco o seis meses. Este método es habitual tanto entre agricultores rurales como entre habitantes urbanos, lo que subraya su arraigo en la vida y la cultura cotidianas georgianas.

El reconocimiento de la UNESCO y su impacto

La 8.ª sesión del comité intergubernamental para la Salvaguardia del Patrimonio Cultural Inmaterial, celebrada en Bakú, marcó un hito significativo para esta tradición georgiana. Allí, el método tradicional georgiano de elaborar vino en qvevri fue oficialmente reconocido por la UNESCO. Esta inclusión no solo fue motivo de orgullo nacional, sino también un paso crucial en la popularización internacional del vino georgiano.

Este reconocimiento fue fruto de esfuerzos concertados de defensores culturales de Georgia, incluido el Ministro de Cultura y Protección de Monumentos de Georgia, Guram Odisharia. Un equipo dedicado preparó una amplia documentación y un documental dirigido por Merab Kokochashvili, que detalla el proceso de elaboración en qvevri. Este trabajo subrayó la importancia global de preservar prácticas culturales tan singulares.

El Qvevri: símbolo de la viticultura georgiana

El Qvevri es central en esta tradición. Es una gran vasija de barro, similar a una ánfora, que tradicionalmente se entierra hasta el borde del cuello. La fermentación en el Qvevri es totalmente natural, sin adición de nutrientes. Tras la fermentación, la vasija se sella con una tapa de madera y barro o tierra, permitiendo que el vino madure hasta seis meses. Este método da como resultado un vino distintivo, brillante y lleno de sabor, testimonio de las técnicas vitivinícolas tradicionales de Georgia.

Promoción global y significado cultural

La promoción de los vinos elaborados en Qvevris trasciende las fronteras de Georgia. Por ejemplo, vinos georgianos producidos en Qvevris fueron presentados en la Artisan Wine Fair en Nueva York. Este evento, creado por la maestra del vino francesa Isabelle Legeron, es una plataforma destacada para vinos naturales, orgánicos y biodinámicos. En esta feria, los visitantes pudieron degustar 13 variedades de vinos naturales georgianos y conocer la rica historia y cultura detrás de su producción. Esta exposición internacional es clave para encontrar potenciales importadores y ampliar la presencia global del vino georgiano, especialmente en mercados estratégicos como Estados Unidos.

Conclusión

El método de elaboración en Qvevri es más que una técnica; es una narrativa cultural que resuena con el espíritu de Georgia. Su reconocimiento por la UNESCO no solo honra esta práctica ancestral, sino que también abre puertas para su preservación y promoción a nivel mundial. Cuando viajeros y aficionados al vino exploran Georgia, se encuentran con una tradición que encapsula la esencia del patrimonio georgiano, ofreciendo un sabor tan rico en historia como en matices.

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