Escondida en el sur de Georgia, en la región de Samtskhe-Javakheti, se alza la majestuosa Cordillera Trialeti. Parte del Cáucaso Menor, la sierra se extiende desde las afueras occidentales de Tbilisi en el este hasta el suroeste de Borjomi, siguiendo el curso del río Mtkvari. Con una longitud de 144 kilómetros y una anchura de hasta 30 kilómetros, la cordillera es un vasto lienzo de maravillas geológicas.
La joya de la Trialeti es el monte Shaviklde, que alcanza los 2.850 metros sobre el nivel del mar. Su nombre georgiano, que significa «acantilado negro», evoca la imponencia de sus laderas.
La historia de su formación se remonta al Paleógeno, cuando la actividad volcánica era intensa. Vestigios de esa época perduran, sobre todo en la zona occidental, donde afloramientos de andesita y coladas de lava jóvenes son comunes.
La vida prospera en sus laderas: bosques caducifolios de roble, haya y carpino dominan el paisaje. Hacia el oeste, el terreno se transforma en una mezcla de bosques de coníferas y mixtos, con abeto, pícea, pino, haya y roble.
