Ubicada en Kote Abkhazi Street, un bullicioso eje de turismo y multiculturalidad en Tbilisi, la Sinagoga Ashkenazi se erige como testimonio del rico patrimonio judío de la ciudad. También conocida como Beit Rachel y como la Ashkenazi Beit Knesset Synagogue, este lugar sagrado guarda más de un siglo de historia entre sus muros.
Construida por primera vez en 1910 por inmigrantes judíos procedentes de Irán y del Kurdistán, la sinagoga tiene un pasado lleno de acontecimientos. Durante la era soviética, un reasentamiento forzado obligó a los feligreses originales a desplazarse y, posteriormente, la sinagoga pasó a manos de los judíos Ashkenazi.
La arquitectura del templo refleja esa rica trayectoria. Cuenta con una sala de oración, un salón festivo y una galería para mujeres, donde las devotas realizan sus plegarias. El atractivo estético del edificio se ve realzado por vitrales coloridos que adornan sus paredes, aportando una vibrante atmósfera espiritual.
A pesar del paso del tiempo y de los cambios sociales, la Sinagoga Ashkenazi sigue siendo un lugar activo de culto. En su recinto sagrado se celebran oraciones regulares, festividades rituales y las fiestas judías, ofreciendo tanto a visitantes como a miembros la oportunidad de participar en las costumbres judías o simplemente disfrutar de un momento de tranquilidad.
Además, en Tbilisi se conserva una reliquia de la antigüedad judía: la Lailashi Torah. Este manuscrito judío de los siglos X–XI, custodiado en el National Centre of Manuscripts en Tbilisi, procedía originalmente de una sinagoga en Lailashi, un pueblo de Lechkhumi que fue hogar de una comunidad judía. Los historiadores consideran la Lailashi Torah un tesoro invaluable que subraya la profunda herencia judía de la zona.
La Sinagoga Ashkenazi, reconstruida en 2009 tras los graves daños provocados por el terremoto de 1991, está situada en el número 28 de Kote Afhazi Street, en un patio tradicional señalizado en hebreo. Continúa sirviendo a la comunidad judía Ashkenazi de Georgia bajo la tutela del movimiento Habad. Para quienes visitan Tbilisi durante Shabbat, una cena ofrecida por esta acogedora comunidad es una experiencia memorable. La pequeña sinagoga alberga también un Beit Habad, lo que refuerza su papel como núcleo de vida judía en Tbilisi.
La Sinagoga Ashkenazi de Tbilisi encarna el espíritu multicultural de la ciudad y sigue brillando como un faro de patrimonio, fe y comunidad judía.
