Descubra la belleza del Lago Kartsakhi, un espectáculo impresionante situado en el municipio de Akhalkalaki, en el sur de Georgia, a 1,799 metros sobre el nivel del mar. Este cautivador cuerpo de agua, que se extiende 8.61 km por 5.61 km, nunca deja de encantar a sus visitantes.
Esta joya binacional, el Lago Kartsakhi, está dividida en dos partes distintas. El lado georgiano, también conocido como Khozaphini, se complementa con su contraparte turca, conocida como Agdashi, o 'piedras blancas'. Este término refleja el sedimento blanco que cubre las piedras alrededor de sus orillas rocosas, una muestra de los altos niveles de salinidad del lago.
Arropado por la protección del Parque Nacional Javakheti, este lago endorreico con cuenca de origen volcánico se extiende por 158 metros cuadrados y alcanza apenas 1 metro de profundidad. Es un fenómeno estacional: su superficie se transforma en una lámina de hielo brillante desde diciembre hasta mediados de marzo.
Sin embargo, el Lago Kartsakhi no es solo un prodigio estético; es un hervidero de biodiversidad. Más de 140 especies de aves han encontrado aquí un refugio, con 80–85 especies propias de la región de Javakheti. Desde pelícanos dálmatas hasta cigüeñas blancas, una torre de observación permite admirar estos tesoros avícolas durante todo el año.
Los pescadores pueden lanzar sus cañas al lago de mayo a octubre, con pesca permitida únicamente con anzuelo. Una captura exitosa puede dar lugar a coregón, carpa común o incluso cangrejo.
También conocido como Lago Khozapini o Lago Aktaş, el Lago Kartsakhi es un lago sódico que adorna el Cáucaso. Comparte su soberanía entre Georgia (53%) y Turquía (47%), siendo el segundo lago más grande de Georgia, con una superficie de 26.3 o 26.6 kilómetros cuadrados. Alimentado por numerosos arroyos, su exceso de agua durante la temporada de lluvias desemboca en el río Kura (Mtkvari).
