En lo alto de una colina del municipio de Chokhatauri, Gora-Berezhouli (o Goraberezhouli) dibuja una silueta serena sobre el valle del río Supsa. Desde esta altura casi se oyen los susurros de la historia fundiéndose con la naturaleza.
Un pueblo con pasado: al pensar en Gora-Berezhouli, vienen a la mente imágenes de jóvenes dedicados a la agricultura. Durante la época soviética fue un centro agrario de Georgia, formando y cultivando nuevas generaciones. Pero si despojas las capas del tiempo, descubrirás las huellas de la nobleza guriana: sí, aquí hubo incluso un palacio.
Un bosque que guarda el tiempo: el parque dendrológico de Gora-Berezhouli fue una obra destacada de la época soviética, levantado sobre los terrenos de la antigua finca Eristavi, ya entonces sombreada por árboles perennes. Paseando entre sus ejemplares te recibe la sabiduría de un roble centenario de 300 años. Otros susurros antiguos provienen del enebro, la secoya gigante, el ginkgo biloba, el árbol de alcanfor y el Hovenia (árbol oriental de la pasa). La belleza aquí no solo está en las cortezas centenarias, sino también en las camelias jóvenes y las coníferas más vigorosas.
Donde el té hizo historia: ¿sabías que Gora-Berezhouli tiene su propia historia del té? Ya en 1840, en la finca Eristavi nació la versión primitiva del té georgiano, bebida que más tarde deslumbró en una exposición agrícola en San Petersburgo en 1864.
La fortaleza de los secretos: el palacio de la familia Eristavi, de majestuosa presencia, se alza protegido por cuatro imponentes muros, cada uno de 25 metros de largo y 5 metros de altura. Esos muros narran estrategias defensivas con sus saeteras y chimeneas ingeniosamente ocultas; la leyenda dice que fueron construidos con guijarros del río Supsa. En el interior, una bodega abierta atestigua la elaboración del vino, mientras el propio palacio es una cápsula del tiempo que conserva los tesoros de la nobleza, esperando revelar sus historias tras la restauración.
En el corazón de Guria, el Parque Gora-Berezhouli no es solo un destino: es una experiencia, donde cada hoja cuenta una historia y cada piedra guarda un secreto. ¿Listo para una expedición a través del tiempo?
