Tómate un momento. Cierra los ojos e imagina el sonoro repiqueteo del agua, la frescura de las rocas cubiertas de musgo y el aroma vigorizante del bosque. Acabas de entrar en el reino de la Black Grouse Waterfall, o, como susurran los lugareños, la Rocho Waterfall. Ubicada en el corazón de Kakheti, dentro del Área Protegida de Lagodekhi, esta joya no es solo otra cara bonita del paisaje georgiano; es la naturaleza cantando su canción más pura.
Toma un coche o minibús y, en poco tiempo, estarás cerca de Lagodekhi. Pero el verdadero viaje comienza a pie. Te espera un pintoresco trekking de 5 kilómetros desde el Centro de Visitantes de Lagodekhi. ¿Botas de trekking? ¡Listas! Mientras serpenteas por un bosque singular de carpe, a 400–600 metros sobre el nivel del mar, te acompañarán los susurros de fresnos, tilos, arces y castaños. Y no olvides la emoción de cruzar el río Shromiskhevi sobre piedras húmedas: ¡es la rayuela que la naturaleza te propone!
Y entonces, la guinda: una cascada de 6 metros que se precipita entre acantilados verdes, el escenario perfecto para ver arcoíris cuando el sol aparece. Es como si la naturaleza pintara su obra maestra y la enmarcara para ti.
Si aún te queda sed de aventura, la cercana Gurgeniani Waterfall te llama. Y para los que buscan más adrenalina, el sendero hacia Black Rocks Lake aguarda: uno de los recorridos más desafiantes y al mismo tiempo más impresionantes de Lagodekhi.
